Al ver a esta inmensa criatura ante
ella simplemente no pudo decir nada, o hacer algo. Por primera vez sintió miedo
de lo que pudiese pasarle, sus padres no estaban allí para cuidarla y
defenderla. Quiso volver el tiempo atrás, pero de lo aturdida que estaba no
pudo pensar en nada, o hacer algo. Era muy extraño como pudo haberle pasado
algo así cuando el día había comenzado tan normal.
Sus
padres la seguían buscando, sin ningún resultado. Preocupados quisieron llamar
a algún tipo de equipo de rescate, todo lo que querían era encontrar a su hija,
pero al caminar a la parte más espesa del bosque notaron algo horrible, la
cabellera larga de su querida hija estaba dispersa por todo el suelo.
Horrorizados
por el hecho que acababan de presenciar corrieron y gritaron en busca de la
pequeña niña, pero fue inútil. No encontraron ningún otro rastro, huella, ni
siquiera podía percibirse el viento o escucharse el movimiento de las hojas de
los árboles, era como si todo estuviese muerto en aquel lugar.
Al
fondo pudieron percibir un leve sonido, como si fuese un rugido, pero podía
notarse que no lo era, o al menos no de ningún animal conocido. Luego de eso
pudieron escucharse claramente los gritos de Charlotte pero al no saber de
dónde provenían no supieron a dónde dirigirse. De pronto se escuchó claramente
de qué dirección venían los gritos de modo que corrieron en esa dirección
esperando poder rescatar a su hija.
¿Por
qué no obedeció Charlotte a sus padres cuando le dijeron que no fuese al bosque?
Quizás fue porque no pensó que los pondría en peligro a ellos y a sí misma ¿Y
por qué habría de hacerlo? Nadie pensaría que esa clase de cosas podía pasar en
un tranquilo bosque. Tal vez ese era el problema, nada tan tranquilo puede ser
bueno.
Como
pueden imaginar, Víctor y Taylore tuvieron el mismo trágico final que la
pequeña Charlotte, desmembrados para ser comidos por todas aquellas criaturas
que bebieron del agua del arrollo que cumplía deseos. Fueron devorados
completos, con excepción de su cabello, que siguió allí hasta degradarse y
mezclarse con el polvo y la tierra.
En
cuanto a todos los invitados descuidados, simplemente lloraron su desaparición
pensando algo más humano que lo que les ocurrió. Los lobos simplemente son la
solapa de los horrores que se puede
encontrar en el bosque.
No
importa a dónde vayas, no dejes sin supervisión a los niños, son curiosos e
imaginativos, todo podría pasar. Celebra el Día del Niño de forma segura y que
nunca se te olvide que también debes rendirle tributo a Charlotte y el monstruo
de sus pesadillas pues fue en un Uno de Octubre que ella murió y que esa
criatura apareció.
FIN